Modo carrera de piloto

Trazada

1 · Quién eres

Nombre, dorsal y bandera. Es lo único que eliges tú: lo demás se gana en pista.

2 · Cómo pilotas

Manda en dos cosas: qué atributos creces más rápido y con qué coches te entiendes. Cada escudería tiene su carácter, y firmar por una que choque con tu estilo se paga en pista. No se puede cambiar en toda la carrera.

3 · En qué época

Eliges el año del kart. A la Fórmula 1 se llega ocho o nueve temporadas después, y allí te espera la parrilla REAL de ese año.

Ponte un nombre arriba para empezar.

Qué es Trazada

Una carrera de piloto que empieza a los doce años en un kart y termina, con suerte, en la Fórmula 1. Las temporadas de F1 no son un guion: las corre el mismo motor de simulación que el resto del sitio, contra la parrilla real del año en el que estés.

40
años, la edad a la que se acaba la carrera
20
temporadas de F1 de media, si llegas
5%
de las partidas no ganan ni una carrera

Se sube por la escalera, no se salta

Para llegar a la Fórmula 1 hay que haber corrido F4, F3 y F2. No hay atajo por edad ni por talento: quien monte bien las categorías de abajo llega con más margen, y quien las malgaste llega tarde o no llega. Cada invierno el mundo envejece a tu alrededor, los pilotos que tienes delante se retiran y los asientos rotan, así que la ventana en la que puedes dar el salto se abre y se cierra sola.

El debut en la F1 está garantizado, pero solo el primero. Si nadie ha pasado tu listón, te firma el peor coche de la parrilla. El premio por hacerlo bien no es debutar: es con qué coche debutas. A partir del segundo año el mercado ya puede dejarte fuera.

Las decisiones mueven el techo, no la ficha

En las categorías junior cada temporada trae un dilema con dos o tres salidas, y lo que está en juego casi nunca es un atributo suelto. Está medido sobre quinientas carreras: regalarle tres puntos a un atributo acaba valiendo unos setenta puntos de resultado, porque el crecimiento anual empuja igualmente hacia tu límite y se come el regalo. Lo que decide de verdad una carrera es hasta dónde puedes llegar y a qué edad tocas tu mejor momento, y eso vale cinco veces más.

Por eso las etiquetas de cada opción dicen lo que mueven. Lo que no se enseña nunca es el número de tu techo, y es una decisión de diseño, no un olvido: se probó dos veces y las dos se quitó. Ver un techo bajo con doce años invita a reiniciar hasta que salga buena tirada, y un modo que se reinicia hasta que sale buena tirada es una tragaperras.

Cómo de difícil es

El reparto está medido con cien partidas jugadas como juega la gente, cogiendo el coche con más estrellas que te ofrezcan y la opción que mejor pinta en cada dilema. Treinta y ocho de cada cien terminan sin un solo mundial, y cuarenta y una se quedan entre uno y tres. Ganar cuatro o más pasa en menos de una de cada cinco. Llama la atención puesto al lado de otra cifra de la misma tanda: solo el 5% de las carreras terminan sin ganar ni una carrera. Ganar domingos es corriente, ganar campeonatos no.

La carrera se acaba a los cuarenta años. No hay tirada ni corte al azar: la fecha es la misma para todos, se sabe desde el principio y se avisa antes de llegar. Se probó cortar por sorteo y dos partidas idénticas terminaban en años distintos sin que el jugador pudiera saber por qué, que es la peor forma de terminar una historia. Llegando hasta los cuarenta caben unas veinte temporadas de Fórmula 1, y da tiempo a que el declive de los últimos años se note de verdad.

Lo que el modelo no sabe hacer

Conviene decirlo porque cambia cómo hay que leer un resultado. El motor no tiene un atributo de mojado: cuando llueve solo cambia el peso que le da a cada cosa, y aproxima el talento bajo el agua con los reflejos. Eso significa que no puede reproducir a los pilotos cuya fama se construyó en mojado, y que una carrera con lluvia dice menos de lo que parece. La fiabilidad, por su parte, pesa tan poco en la fórmula del abandono que entre un coche muy fiable y uno mediocre el resultado apenas se mueve.

El reto de la semana

Además de la partida libre hay un reto semanal con semilla fija: todo el mundo juega la misma época, el mismo mundo generado y el mismo rival, y las carreras se comparan en una tabla que se corta por día, semana, histórico y país. Cambia cada lunes. También se puede jugar en modo retro eligiendo la década, y entonces la Fórmula 1 que te espera arriba es la parrilla real de ese año.