Diriges una escudería de Fórmula 1 temporada tras temporada: fichas, presupuesto, y un taller donde las piezas se diseñan, se fabrican, se desgastan y se rompen.
Diriges una escudería de Fórmula 1 temporada tras temporada: fichas pilotos, repartes el presupuesto y llevas un taller donde las piezas se diseñan, se fabrican, se desgastan y se rompen. La partida se guarda y se retoma cuando quieras.
El nivel de tu taller decide lo bueno que puede ser lo que fabricas, pero lo que corre el domingo son piezas físicas, cada una con su calidad congelada el día que se hizo. Mejorar el taller no toca las piezas ya montadas: mejora las siguientes. Y las piezas se gastan y se rompen, así que un coche rápido en marzo es un coche lento en septiembre si nadie lo mantiene.
Pilotos y personal cobran cada temporada, no una vez. Fichar a una estrella es una hipoteca, no una compra, y si cierras el año en números rojos la deuda no desaparece: pierdes prestigio, cae la moral, se venden piezas y tu piloto mejor pagado se puede marchar. La directiva, además, te pone un objetivo cada temporada y lo recuerda.
Desde septiembre de 2026 el fin de semana no se resuelve solo: escribes el plan de tus dos coches antes de salir, con qué goma, a qué ritmo y en qué vuelta paran, juegas el minijuego de boxes y ves la carrera vuelta a vuelta, o te la saltas si prefieres el resultado. Todo número que se le enseña al jugador sale de la misma función que corre la carrera, así que el tiempo que promete una estrategia es el que luego se cumple.
Subir el nivel no le quita rendimiento a tu coche: pone enfrente estrategas que aciertan más veces y una parrilla que mejora más rápido entre temporada y temporada. En el nivel más alto, un recién llegado suele ser despedido antes de la tercera temporada, así que conviene empezar más abajo y aprender dónde se pierde el dinero. La diferencia entre un año bueno y uno malo casi nunca está en fichar mejor: está en mantener el coche y no cerrar el ejercicio en números rojos.
Lo que dice el simulador sobre lo que acabas de jugar, medido sobre miles de temporadas.