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¿A qué edad es mejor un piloto de Fórmula 1? La curva y su trampa

6 de agosto de 2026 · 7 min de lectura

Cada vez que un veterano firma otro año, la discusión es la misma: ¿está acabado o está en su mejor momento? Medimos mil quinientas carreras completas y sacamos la curva de rendimiento por edad. El gráfico dice, sin ninguna ambigüedad, que los pilotos mejoran hasta pasados los treinta y cinco. Y ese gráfico es una trampa. Vamos a ver por qué.

Lo que dicen los números en crudo

Cogimos las temporadas de Fórmula 1 de 1.500 carreras simuladas completas y las agrupamos por la edad del piloto. Para cada edad: cuántas temporadas hay en la muestra, en qué puesto acabó el campeonato de media y cuántas carreras ganó por temporada.

EdadTemporadas en la muestraPuesto medioVictorias por temporada
2078716,90,03
22100115,80,07
24111614,80,12
26117213,90,16
28118013,10,20
3031110,20,40
322419,00,45
341828,10,59
361306,40,78
381027,90,55

Leído deprisa, el mensaje es demoledor: a los 20 se acaba decimoséptimo y a los 36, sexto. Las victorias por temporada se multiplican por veinticinco. Un piloto de 36 años parece casi cuatro veces mejor que uno de 22.

La trampa está en la segunda columna

Mira los tamaños de muestra. A los 28 años hay 1.180 temporadas. A los 30 ya solo quedan 311. A los 36, 130. Entre los 28 y los 30 se evapora el 74% de la parrilla.

Eso no es que los pilotos mejoren: es que los malos desaparecen. Cuando llegas a los 34 años en la Fórmula 1, no llegas por haber cumplido años, llegas porque durante una década has sido lo bastante bueno como para que alguien te siga poniendo un coche. La muestra de los 36 no es «los pilotos a los 36», es «los pilotos que aún corren a los 36», que es un club bastante selecto.

Es el mismo error que hace decir que los que van a la universidad ganan más dinero sin preguntarse quién va a la universidad. En estadística se llama sesgo de supervivencia, y en la Fórmula 1 es especialmente brutal porque el filtro es anual y no perdona.

Entonces, ¿cuándo es mejor un piloto?

Dentro de una misma carrera, el pico llega bastante antes de lo que sugiere la tabla. En nuestro modelo cada piloto tiene una edad de máximo rendimiento propia, repartida entre los 27 y los 35, y a partir de ahí empieza una caída que se acelera después de los 37. Lo que la tabla enseña es la mezcla de dos cosas —cada piloto declinando y los peores marchándose— y la segunda pesa mucho más que la primera.

La caída sí aparece en el último renglón: a los 38, el puesto medio empeora de 6,4 a 7,9 y las victorias bajan de 0,78 a 0,55, y eso ocurre con la muestra ya filtradísima. Cuando el declive se ve incluso entre los supervivientes, es que es de verdad.

Los tres relojes de una carrera

Del mismo conjunto de datos salen tres fechas que ordenan cualquier carrera de piloto:

  • Debut a los 20 años de media.
  • Primera victoria a los 25,5 — pero solo el 38% llega a tener una. La mayoría de las carreras terminan sin ganar nunca.
  • Primer campeonato a los 27,5, y aquí el filtro es el que es: lo consigue el 11%.

Entre el debut y la primera victoria pasan cinco años y medio. Es mucho más de lo que sugiere la narrativa de las jóvenes promesas, y encaja con lo que se ve en la parrilla real: casi nadie gana en su primera temporada, y el que lo hace es porque le han puesto en un coche que ganaba ya.

Qué hacer con esto

Si sigues la Fórmula 1: desconfía de las curvas de edad, las tuyas y las de los demás. Casi todas las que circulan tienen este mismo sesgo dentro y ninguna lo menciona.

Si te interesa el otro lado —cuánto de esto es el piloto y cuánto el coche— lo medimos aparte en talento o coche, y el resultado es todavía más incómodo. Y si quieres verlo desde dentro, en el modo de carrera de piloto empiezas con doce años y compruebas por ti mismo cuántas temporadas aguantas antes de que el teléfono deje de sonar.

Nota metodológica: son 1.500 carreras de un modelo calibrado contra resultados reales de la Fórmula 1 desde 1988, no 1.500 carreras reales. La forma de la curva y el sesgo son trasladables; los decimales, no.