En los ochenta terminaba cuatro de cada diez coches. Hoy, más de ocho
F1 Legend Sim · Redacción · 5 de septiembre de 2026 · 6 min de lectura
En los años ochenta, de cada diez coches que tomaban la salida terminaban cuatro. Hoy terminan más de ocho. Es el cambio más grande que ha vivido la Fórmula 1 y casi nunca se cuenta, porque no se ve: pasa en los talleres, no en la pista. Hemos contado los 1161 resultados de todas las carreras desde 1950.
Terminar era la excepción
| Década | Coches que terminan |
|---|---|
| 1950s | 50% |
| 1960s | 47% |
| 1970s | 51% |
| 1980s | 44% |
| 1990s | 50% |
| 2000s | 68% |
| 2010s | 80% |
| 2020s | 85% |
Cuatro décadas seguidas por debajo del 52%, y luego un salto que no se detiene. El peor año de todos fue 1984, con un 36% de coches terminando. El mejor es 2024, con un 89%.
Puesto de otra forma: un piloto de los ochenta salía a la pista sabiendo que lo más probable era no acabar. Uno de hoy sale sabiendo que casi seguro acaba. Son dos deportes distintos con el mismo nombre.
Qué cambió, y cuándo
El salto no es gradual: está concentrado. Entre los noventa y los dos mil la cifra pasa del 50% al 68%, y de ahí sigue subiendo. Coincide con la llegada de la simulación al diseño de piezas, con los límites al número de motores por temporada, que obligan a fabricarlos para durar, y con unas normas de seguridad que retiran el coche dañado antes de que se rompa del todo.
Y de qué se rompían
La fuente guarda el motivo del abandono de cada coche, y leído por décadas cuenta la historia entera sin necesidad de explicarla:
| Década | Causa más común | Segunda | Abandonos |
|---|---|---|---|
| 1950s | Motor (24%) | Accidente (13%) | 973 |
| 1960s | Motor (21%) | Retirado (11%) | 1080 |
| 1970s | Motor (21%) | Accidente (19%) | 1695 |
| 1980s | Motor (21%) | Trompo (9%) | 2223 |
| 1990s | Motor (22%) | Trompo (20%) | 1941 |
| 2000s | Motor (17%) | Colisión (15%) | 1169 |
| 2010s | Colisión (21%) | Accidente (12%) | 842 |
| 2020s | Abandono sin causa detallada (48%) | Colisión (10%) | 427 |
El motor fue la primera causa de abandono durante seis décadas seguidas, siempre en torno al 20%. Y en los años 2010 le adelanta la colisión. Ese cambio de puesto es todo el artículo en una línea: los coches dejaron de romperse solos, así que lo que los detiene ahora es que chocan entre ellos.
La carrera en la que no terminó casi nadie
| Gran Premio | Salieron | Terminaron |
|---|---|---|
| Monaco Grand Prix, 1996 | 22 | 3 |
| Detroit Grand Prix, 1984 | 26 | 5 |
| San Marino Grand Prix, 1985 | 26 | 5 |
| South African Grand Prix, 1993 | 26 | 5 |
| British Grand Prix, 1975 | 26 | 6 |
Mónaco 1996 es el récord absoluto: salieron veintidós coches y terminaron tres. Ganó Olivier Panis con un Ligier, la única victoria de su carrera y la última de su equipo. El campeonato de ese año tampoco se decidió por mucho: al volver a correrlo cien veces es la temporada más igualada de todas, y la siguiente más apretada está a cinco puntos.
Y el dato que mejor resume los setenta primeros años: de las 1161 carreras disputadas, en solo 18 terminaron todos los que salieron. La primera vez que ocurrió fue en 2005: cincuenta y cinco años de Fórmula 1 sin una sola carrera en la que llegara la parrilla entera.
Y esto explica otra cosa
La fiabilidad es la causa que mejor explica un dato que sí se comenta mucho: que cada vez ganan menos pilotos distintos. En 1982 ganaron once en dieciséis carreras y en 2023 ganaron tres en veintidós.
No es que antes hubiera más igualdad. Es que el favorito se rompía, y cuando el favorito se rompe la victoria cae en manos que no la habrían tenido de otra forma. Con la parrilla actual terminando al 85%, esa puerta está cerrada.
La otra mitad de esta historia está en cuántos pilotos distintos ganan cada año. Y hay una tercera cara, la del que venía de atrás: cuando media parrilla se rompía, aguantar valía diez puestos sin adelantar a nadie. Por eso la gran remontada se está extinguiendo, del 95% de carreras con una en los ochenta al 34% de esta década.
Un aviso sobre nuestro propio simulador
Conviene decirlo porque afecta a lo que hacemos aquí: en nuestro motor, la fiabilidad de un coche apenas cambia el resultado. Pondera 0,04 en la fórmula del abandono, así que entre un coche de fiabilidad muy alta y uno mediocre la diferencia es casi imperceptible. Está medido con seis semillas.
Es una limitación conocida y no la hemos corregido todavía porque tocar esa constante mueve el equilibrio de todos los modos. Pero significa que, si simulas una temporada de los años ochenta, el motor te va a dar una carrera más ordenada de lo que fue. En las fichas de temporada puedes ver las dos cosas al lado: lo que pasó de verdad y lo que sale al repetirla cien veces.