¿Cuántas carreras hacen falta para que gane el mejor? 2.700 temporadas medidas
F1 Legend Sim · Redacción · 18 de agosto de 2026 · 8 min de lectura
Cada vez que un campeonato se decide en la última carrera aparece la misma discusión: ¿un calendario corto es una lotería y uno largo hace justicia? Suena razonable y nadie lo ha comprobado nunca, porque 2007 solo se corrió una vez. Este análisis lo ha corrido ciento cincuenta veces con cinco carreras, otras ciento cincuenta con diez, con dieciséis y con veintidós. Y luego hemos hecho lo mismo con 2010, 2021 y 2024. La respuesta no es la que parece: el número de carreras casi no importa — lo que importa es cuánto se parecen los coches.
Qué se ha medido exactamente
Cogemos una parrilla real de la base de datos —los veinte pilotos de ese año, con sus atributos y con el rendimiento y la fiabilidad de sus coches— y corremos el campeonato entero. Después lo volvemos a correr con otra semilla, y otra, hasta ciento cincuenta veces. Lo único que cambia entre repeticiones es el azar: el orden de los circuitos, la lluvia, los abandonos, los adelantamientos que salen y los que no.
Eso se repite con calendarios de 5, 10, 16 y 22 carreras. Son 16 casillas por temporada y 2.400 campeonatos completos en total, más 300 de un experimento que contamos al final. El motor es el mismo que mueve el resto del sitio: fórmulas ponderadas de atributos, coche, clima, fiabilidad y estrategia, con los parámetros calibrados contra los resultados reales de la Fórmula 1. El funcionamiento del motor está detallado en cómo funciona un simulador de Fórmula 1.
Una limitación, por delante y no escondida en un pie de página: la herramienta que corre temporadas enteras mete siempre a un piloto de control en un asiento —en estos experimentos, el segundo Ferrari— con atributos de piloto medio. No cambia quién es favorito en ninguna de las cuatro temporadas, pero es un dato que hay que declarar, y ese piloto de control acaba dando una de las cifras del análisis.
La tabla: cuántas veces gana el favorito
«Favorito» aquí no es una opinión: es el piloto que más campeonatos gana en el calendario largo, o sea el que la parrilla dice que es mejor cuando le das tiempo a demostrarlo. La pregunta es cuántas veces gana ese mismo piloto según lo que dure el año.
| Temporada | Favorito | 5 carreras | 10 | 16 | 22 | Margen |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 2007 | Hamilton | 49% | 66% | 67% | 67% | 7,9% |
| 2010 | Vettel | 91% | 96% | 99% | 100% | 28,9% |
| 2021 | Verstappen | 63% | 71% | 77% | 88% | 9,8% |
| 2024 | Verstappen | 98% | 99% | 100% | 100% | 33,0% |
La última columna es la clave de todo lo demás: el margen es la ventaja media del campeón sobre el segundo, en porcentaje de sus propios puntos, en el campeonato de 22 carreras.
En un año desigual, cinco carreras ya bastan
El caso de 2024. Con un calendario de cinco carreras —el de 1950, para que nos entendamos— Verstappen se lleva el 98% de los campeonatos. Con veintidós, el 100%. Alargar el año diecisiete carreras cambia el campeón en dos temporadas de cada cien.
2010 apunta en la misma dirección con un matiz: a cinco carreras salen seis campeones distintos en 150 repeticiones —Webber, Hamilton, Button, Massa y hasta el piloto de control se llevan alguna—, pero Vettel ya gana el 91%. La variedad está en el 9% de abajo; arriba no hay discusión ni con un calendario mínimo.
Dicho de otro modo: cuando un coche es claramente mejor, el campeonato está decidido antes de empezar y las carreras solo sirven para hacerlo oficial. Cuánto pesa exactamente ese coche lo medimos aparte en cuánto pesa el coche en la Fórmula 1.
En un año igualado, veintidós no bastan
Y ahora 2007, que es el reverso exacto. Con cinco carreras el favorito gana el 49% — o sea, menos de la mitad: es literalmente cara o cruz entre Hamilton y el resto del mundo. Con diez sube al 66%. Y a partir de ahí deja de subir: 67% con dieciséis, 67% con veintidós.
Doce carreras más, exactamente cero puntos porcentuales de ganancia. Un campeonato entero de Fórmula 1, con su logística y sus 22 fines de semana, y en un tercio de los universos se lo lleva otro. No porque el sistema esté roto: porque en 2007 los tres primeros valían prácticamente lo mismo, y cuando dos cosas valen lo mismo, repetir la medición no las separa.
El margen del campeón lo dice sin adornos: 7,9% en 2007 frente al 33% de 2024. En 2007 el campeonato se gana por el equivalente a dos carreras buenas; en 2024, por ocho.
El experimento del calendario imposible
Si veintidós carreras no bastan, ¿bastarían cuarenta? Lo hemos corrido: 150 temporadas de 2007 y 150 de 2021 con un calendario de 40 grandes premios, casi el doble del año más largo de la historia real.
- 2007 pasa del 67% al 81%. Sube, sí — al precio de duplicar el campeonato.
- 2021 se queda igual: 88% con veintidós carreras, 85% con cuarenta. Dentro del margen de error de la muestra, no se mueve nada.
Es la respuesta a la pregunta del titular, y contradice a las dos posturas del debate. Un calendario más largo no hace un campeonato más justo: hace un campeonato más largo. Lo que decide si gana el mejor no está en el calendario, está en el reglamento técnico y en lo que separa a un coche del siguiente.
Los campeones distintos, que es la otra cara
La misma medición contada al revés: cuántos pilotos diferentes se llevaron el título en las 150 repeticiones de cada casilla.
| Temporada | 5 carreras | 10 | 16 | 22 |
|---|---|---|---|---|
| 2007 | 4 | 4 | 3 | 3 |
| 2010 | 6 | 3 | 2 | 1 |
| 2021 | 2 | 2 | 2 | 2 |
| 2024 | 2 | 2 | 1 | 1 |
Un calendario corto no cambia quién es el favorito: cambia a cuánta gente le da opción. En 2010 con cinco carreras hay seis nombres posibles y con veintidós hay uno solo. Es una forma bastante exacta de decir qué hace un año largo — no elige mejor al campeón, elimina a los outsiders.
Un dato más, del mismo experimento: en los campeonatos de cinco carreras de 2007, el piloto de control —un piloto medio, sin nada especial, metido en el segundo Ferrari— se llevó el 4% de los títulos. Con diez carreras baja al 3%. Con dieciséis ya no aparece. La lotería de los campeonatos cortos no es un decir: tiene un número, y es pequeño pero no cero.
Y en la Fórmula 1 de verdad, ¿pasó eso?
Aquí es donde toca ser honesto sobre lo que es esto: un modelo calibrado, no una bola de cristal. Pero el contraste con lo que ocurrió de verdad es llamativo, y no le hemos pedido al motor que lo reproduzca.
- 2007 se decidió por un punto entre tres pilotos, con el campeón peleando hasta la última vuelta de la última carrera. Nuestro modelo dice que ese año no tenía un dueño claro ni con el doble de carreras.
- 2010 llegó a la última cita con cuatro candidatos matemáticos y lo ganó Vettel, que es exactamente el favorito que sale aquí — y sale ganando el 91% ya con cinco carreras.
- 2021 se resolvió en la última vuelta del último gran premio. En la simulación es la única temporada de las cuatro que sigue ganando fiabilidad con cada carrera que añades: es un duelo, y los duelos se resuelven despacio.
- 2024 se cerró con cuatro carreras de margen. En la simulación, con cinco carreras ya está sentenciado.
Qué se deduce de los números
Cuando un campeonato se decide pronto y vuelve la propuesta de alargar el calendario, los números dan una respuesta poco favorable: en un año desigual no cambian nada, y en uno igualado hay que duplicar el calendario para mover catorce puntos porcentuales. Lo que hace emocionante a un campeonato no es su longitud, es la distancia entre el primer coche y el segundo.
Las hipótesis se pueden montar una a una en ¿Qué pasaría? —incluida la longitud del campeonato— y los veredictos ya calculados recogen las más pedidas. El otro lado de la moneda, cuánto del resultado es el piloto y cuánto el material, está en talento o coche.