Las cinco temporadas que nuestro simulador no sabe explicar
F1 Legend Sim · Redacción · 26 de agosto de 2026 · 8 min de lectura
Hemos vuelto a correr 30 temporadas reales, cien veces cada una, con la parrilla de verdad de cada año. El motor acierta quién fue campeón en 25 de 30. Estas son las cinco que falla. Y lo interesante no es que falle, es que tres de las cinco se decidieron en una sola tarde.
Qué significa exactamente «acertar»
Cada temporada se corre cien veces con su parrilla real: los coches de ese año con su rendimiento y su fiabilidad, los pilotos de ese año con su nivel, y el calendario que se disputó. De esas cien salen cien campeones, que no siempre son el mismo. El número que usamos aquí es en cuántas de las cien gana quien ganó en la realidad.
Así que «acertar» no quiere decir que el motor prediga el futuro. Quiere decir que, cuando le das el material de un año y lo dejas correr, el campeón real es el que más veces sale. En 25 de 30 temporadas ocurre eso. En cinco, no.
| Año | A quién da el motor | Quién ganó | Veces de 100 |
|---|---|---|---|
| 2016 | Lewis Hamilton 92% | Nico Rosberg | 8 |
| 1997 | Michael Schumacher 88% | Jacques Villeneuve | 11 |
| 2007 | Fernando Alonso 50% | Kimi Räikkönen | 21 |
| 2025 | Oscar Piastri 44% | Lando Norris | 38 |
| 2006 | Michael Schumacher 52% | Fernando Alonso | 47 |
2016: el fallo más grande, y el más fácil de explicar
El motor da a Hamilton campeón en 92 de cada 100 temporadas de 2016. Ganó Rosberg. Es la mayor distancia entre lo que dice el modelo y lo que pasó en toda la serie.
Y sin embargo es el caso más comprensible de los cinco, porque los dos conducían el mismo coche. Cuando el material es idéntico, lo único que queda para separarlos es el piloto y la suerte. El modelo dice que, a lo largo de veintiún fines de semana, Hamilton acaba por delante casi siempre. En 2016 no lo hizo, y la razón cabe en un renglón: un motor roto liderando en Malasia, a cinco carreras del final.
El simulador sí sabe que los motores se rompen. Reparte esas roturas a lo largo del año según la fiabilidad de cada coche. Lo que no sabe hacer es romperlo ese domingo, en esa vuelta, con ese piloto delante. Un campeonato se puede decidir por una sola tirada mala en el peor momento posible, y una media de cien temporadas es justo lo que borra ese detalle.
1997: lo que un simulador no tiene dónde meter
El motor da a Schumacher 88 de cada 100. Ganó Villeneuve, y sale en once.
Aquí el fallo no es de fiabilidad ni de suerte. Es que la temporada de 1997 se decidió con una maniobra y una sanción, y ninguna de las dos cosas existe dentro del modelo. Jerez, última curva: Schumacher embiste a Villeneuve, Villeneuve esquiva y se lleva el título. Después la FIA excluyó a Schumacher de la clasificación final del campeonato.
Un motor de simulación tiene casillas para el ritmo, para la clasificación, para el desgaste del neumático y para las averías. No tiene ninguna para que un piloto decida embestir a otro, ni para que una federación le quite el subcampeonato en una sala tres semanas después. Es un límite del modelo y conviene decirlo así, en vez de presentarlo como que Schumacher «debería» haber ganado.
2007: el único que el motor entiende a medias
En 2007 el modelo no tiene un favorito claro, y eso ya dice algo. Da a Alonso 50 de 100, a Hamilton 29 y a Räikkönen 21. Ganó Räikkönen, por un punto, en la última carrera y con el único resultado que le servía.
La causa está en lo que pasaba dentro de McLaren. Alonso y Hamilton se quitaron puntos el uno al otro durante todo el año, y el motor sí modela eso: dos coches rápidos en el mismo equipo se estorban en la simulación igual que en la pista. Lo que el modelo reparte entre los dos, la realidad lo repartió de la forma más extrema posible, y por el hueco se coló un Ferrari.
Es el caso donde menos se equivoca, porque nunca llegó a estar seguro. Un 50% no es una predicción, es un encogimiento de hombros con forma de número.
2006 y 2025: los dos que casi acierta
Los otros dos fallos son de margen estrecho. En 2006 el motor da a Schumacher 52 y a Alonso 47, cinco puntos de diferencia, y ganó Alonso. La temporada se decidió, otra vez, con un motor roto liderando en Japón.
Y en 2025 da a Piastri 44 y a Norris 38. Ganó Norris por dos puntos en Abu Dabi. Con seis puntos de diferencia entre los dos, el modelo estaba diciendo que aquello era una moneda al aire, y acertó en eso aunque fallara el nombre.
Lo que tienen en común los cinco
Tres de las cinco temporadas (2016, 2006 y 2007) se decidieron por un fallo mecánico o por un reparto de puntos en un momento concreto. Una cuarta, 1997, por una maniobra y una decisión de despacho. La quinta, 2025, por dos puntos en la última carrera.
Ninguna se decidió porque el coche fuera mejor a lo largo del año. Y eso es exactamente lo que mide el simulador: cómo de bueno era el material a lo largo del año. Cuando un campeonato se gana por esa vía, el motor lo ve venir; en 25 de 30 temporadas lo hace. Cuando se gana por una tarde concreta, no.
Y qué hacemos con esto
Publicarlo, principalmente. Un modelo que solo enseña sus aciertos no es un modelo. Estas cinco temporadas son el mejor recordatorio de lo que un simulador puede y no puede decir: es una herramienta para preguntas del tipo «¿cuánto pesaba el coche?» o «¿cuál era más superior a su tiempo?», y es mala herramienta para «¿quién iba a ganar?».
Si te interesa verlo en vivo, cada Gran Premio publicamos los porcentajes antes de que se corra y el contraste con el resultado después. Está todo en el marcador del modelo, con los aciertos y con los fallos.