Doce duelos entre compañeros de equipo, con el mismo coche exacto
6 de agosto de 2026 · 9 min de lectura
En la Fórmula 1 casi nada se puede comparar de forma limpia. Los coches son distintos, las estrategias son distintas, los años son distintos. Solo hay una excepción, y es la que lleva décadas resolviendo discusiones en el paddock: el compañero de equipo. Mismo coche, mismo garaje, mismos ingenieros. Cogimos doce parejas famosas y las hicimos correr cinco temporadas cada una, con el material exactamente igualado.
Por qué el compañero es el único juez
Cuando un piloto gana veinte carreras y otro ninguna, lo primero que hay que preguntar es qué coche tenía cada uno. Ya lo medimos en dos mil carreras simuladas: de los pilotos que nunca pilotaron un coche del top 3 de su parrilla, ninguno —literalmente ninguno— ganó un campeonato. El coche contamina cualquier comparación entre equipos distintos.
Dentro del mismo equipo, esa contaminación desaparece. Por eso el duelo interno es la estadística que más miran los jefes de equipo y la que menos aparece en los titulares. Y por eso hicimos el experimento al revés que todo el mundo: en vez de preguntarnos quién ganó más títulos, pusimos a cada pareja en dos coches idénticos y les dimos cinco temporadas de dieciséis carreras.
Los doce duelos
Los atributos de cada piloto salen de nuestra base de datos, que cubre la parrilla completa desde 1988 y está ajustada contra los resultados reales de cada temporada. Ordenados de más reñido a más desequilibrado:
| Duelo | Año | Temporadas ganadas | Puntos | Victorias |
|---|---|---|---|---|
| Senna vs Prost | 1988 · McLaren | 2 de 5 | 330–340 | 7,6 – 8,4 |
| Leclerc vs Vettel | 2019 · Ferrari | 2 de 5 | 343–330 | 8,4 – 7,6 |
| Alonso vs Hamilton | 2007 · McLaren | 3 de 5 | 345–328 | 9,2 – 6,8 |
| Hill vs Villeneuve | 1996 · Williams | 4 de 5 | 350–313 | 9,4 – 6,6 |
| Norris vs Piastri | 2023 · McLaren | 4 de 5 | 342–312 | 9,8 – 6,0 |
| Norris vs Ricciardo | 2021 · McLaren | 5 de 5 | 359–319 | 10,6 – 5,4 |
| Hamilton vs Rosberg | 2014 · Mercedes | 5 de 5 | 368–302 | 13,0 – 3,0 |
| Hamilton vs Rosberg | 2016 · Mercedes | 5 de 5 | 366–304 | 13,2 – 2,8 |
| Verstappen vs Ricciardo | 2018 · Red Bull | 5 de 5 | 373–300 | 13,2 – 2,8 |
| Alonso vs Massa | 2010 · Ferrari | 5 de 5 | 379–291 | 14,6 – 1,4 |
| Schumacher vs J. Verstappen | 1994 · Benetton | 5 de 5 | 384–283 | 15,2 – 0,8 |
| Alonso vs Fisichella | 2005 · Renault | 5 de 5 | 391–286 | 15,2 – 0,8 |
Lo que más nos sorprendió: Senna y Prost siguen empatados
El duelo más famoso de la historia es también el más reñido de los doce, y por un pelo cae del lado que menos gente espera: Prost gana tres de las cinco temporadas, con 340 puntos frente a 330 y 8,4 victorias frente a 7,6. Es un margen que en cualquier otro contexto llamaríamos empate — cambia una carrera y cambia el resultado.
Y eso es justamente lo interesante. La leyenda cuenta que Senna era de otro mundo y Prost el calculador que aprovechaba los fallos ajenos. Cuando quitas el ruido —los coches, los reglamentos, Suzuka— lo que queda son dos pilotos separados por casi nada. Si te interesa el detalle, lo desmenuzamos en nuestra comparación entre generaciones.
Los tres duelos que se decidieron por un punto
Además de Senna-Prost, hay otros dos que acaban prácticamente igualados: Leclerc y Vettel en 2019 (343-330, con Vettel llevándose tres de las cinco temporadas) y Alonso y Hamilton en 2007 (345-328). Los dos son, no por casualidad, duelos que en la realidad acabaron a golpes: uno rompió un equipo entero y el otro se llevó por delante un campeonato.
Lo que dicen los números es que ninguno de los dos tenía razón. Estaban tan cerca que la diferencia la marcaba el día, no el talento — y precisamente por eso el conflicto era inevitable.
Y los que no fueron duelos, sino atropellos
En el otro extremo hay cuatro parejas donde el resultado es siempre el mismo: Alonso frente a Fisichella (15,2 victorias a 0,8), Schumacher frente a Jos Verstappen (15,2 a 0,8), Alonso frente a Massa (14,6 a 1,4) y Hamilton frente a Rosberg (13 a 3). Cinco temporadas de cinco, sin excepción.
El caso de Rosberg merece una nota, porque es el que peor envejece en la memoria colectiva: fue campeón del mundo en 2016 y aquí pierde las cinco temporadas. No es una contradicción, es exactamente el argumento de este artículo. Un campeonato se gana en un año concreto, con sus abandonos y sus fines de semana; el duelo interno repetido cinco veces mide otra cosa.
Lo que esto no demuestra
Que quede claro: esto no es un veredicto sobre quién fue mejor piloto. Es lo que dicen nuestras valoraciones cuando les quitas el coche de encima. Esas valoraciones están calibradas contra resultados reales, así que no son inventadas, pero tampoco son la verdad revelada: un piloto al que su equipo trató mal durante dos años arrastra esa etiqueta en los datos.
Tampoco simula lo que de verdad decide un duelo interno en la vida real: quién se lleva la pieza nueva cuando solo hay una, quién elige primero la estrategia, quién tiene al ingeniero veterano. Nada de eso está aquí. Lo que hay es la pregunta limpia —mismo coche, dieciséis carreras, cinco veces— y su respuesta.
Si quieres montar tus propios duelos con cualquier pareja de los 863 pilotos de la base de datos, se hace en el modo de hipótesis en un par de clics. Y si prefieres vivirlo desde dentro, en el modo de carrera de piloto tu compañero de equipo es exactamente eso: el único rival que corre con tu mismo coche.