Aston Martin ha arreglado el chasis, no el motor, y Monza lo va a decir
F1 Legend Sim · Redacción · 24 de agosto de 2026 · 7 min de lectura
Alonso salió decimoctavo en Zandvoort y acabó noveno. Dos puntos, la segunda vez que Aston Martin puntúa en todo el año. La lectura fácil es que el equipo ha despertado. La lectura que yo hago, viendo dónde ha pasado y dónde no, es más incómoda: el chasis ya no es el problema, y el motor sí. Y las dos pistas donde eso se ha visto son justo las dos donde un motor flojo se esconde mejor.
Lo que trajeron a Hungría no era una mejora
Aston Martin llegó al Hungaroring con dieciséis componentes declarados como actualizados, morro nuevo, superficies aerodinámicas rehechas y una bajada de peso importante. Los mecánicos se saltaron el toque de queda de la FIA para montarlo todo a tiempo en los dos coches. Con esa lista delante, llamarlo paquete de mejoras se queda corto: es un coche distinto con el mismo chasis y la misma caja de cambios debajo.
Y es, sobre todo, la primera vez que se ve la mano de Adrian Newey en el AMR26. Lo que dijo Alonso después es la parte que me interesa, porque no habla de velocidad: habla de comportamiento. El coche está más pegado al suelo, es más predecible y es más fácil de conducir, con la sensación de tener el agarre bajo control en la curva. Lo llamó «un primer paso de cosas buenas que vienen».
Eso no es un titular de marketing. Es la descripción de un coche que ha dejado de pelearse con su piloto, y es exactamente lo que hace falta para que la estrategia sea una herramienta y no una lotería.
Zandvoort lo confirma, y por el sitio correcto
El domingo Alonso remontó nueve puestos con dos paradas, las mismas que hizo el ganador y una menos que casi todo el mundo alrededor. En una carrera con lluvia en la salida, bandera roja y coches parando cuatro veces, eso no sale de tener potencia. Sale de que el coche cuida el neumático y de que el muro acierte. El propio Alonso lo dijo así: el AMR26 gestiona mucho mejor las gomas.
Dicho de otro modo: puntuó por la mitad del coche que han arreglado. No por la otra.
La otra mitad
Aquí está el problema, y no es pequeño. 2026 estrena reglamento de motores, Aston Martin es equipo oficial Honda, y Honda llegó reconociendo que su unidad de potencia no era suficientemente buena ya en los test de Baréin. Las estimaciones que circulan hablan de un déficit de entre 80 y 100 caballos frente al Mercedes.
La actualización de motor que llegó precisamente en Zandvoort se estima en unos 30 caballos, con optimistas hablando de medio segundo por vuelta. Aun siendo generosos, eso deja el agujero a la mitad de tapar. Y queda pendiente lo que más cuesta arreglar, que es la conducibilidad: cómo entrega esa potencia, no cuánta hay.
El detalle que remata el fin de semana: Alonso se quedó último en la parrilla del sprint por problemas de motor y aerodinámica, y salió del pit lane. El domingo puntuó. Las dos cosas, el mismo fin de semana.
Por qué las dos pistas buenas no valen como prueba
Aquí está lo que casi nadie está diciendo. Las dos carreras donde el coche nuevo ha lucido son el Hungaroring y Zandvoort: dos trazados lentos, revirados y de los que menos dependen de la potencia de todo el calendario. Son justo los dos sitios donde un chasis bueno se nota más y donde un motor flojo se esconde mejor.
Y hay contraprueba. En Silverstone y Spa, que son circuitos de motor, el déficit del coche seguía siendo enorme. O sea que el patrón no es «Aston Martin ha mejorado»: es «Aston Martin ha mejorado donde no hacen falta caballos».
Lo que dice nuestro simulador, y lo que no puede decir
Aquí toca ser honesto con las limitaciones de casa. Nuestro motor le pone a cada coche un solo número de rendimiento, así que no sabe separar chasis de motor. Con la nota de principio de temporada, el Aston Martin es el décimo coche de once, con un 33 sobre 100, solo por delante del Cadillac.
Y eso nos costó un fallo, publicado: en nuestra previa de Zandvoort dábamos a Alonso una posición media de P13,2 y acabó noveno. Fue el segundo mayor error de la carrera. La causa es exactamente el tema de este artículo: el modelo estaba midiendo un coche que ya no existe, porque las notas están congeladas antes de las mejoras.
Lo que sí podemos medir es cuánto valdría arreglarlo. En la simulación de los 22 pilotos en los 11 coches, Alonso con el Aston Martin real termina en P10,37 de media. Si el coche subiera de 33 a 55, que es el nivel de Alpine o Racing Bulls, pasaría a P8,8. Poco más de un puesto y medio. Y si le dieras el Mercedes, el mismo piloto de 45 años acabaría P2,64, con 4,5 victorias por temporada.
Esa es la escala real del problema. No hay ninguna actualización de chasis que valga ocho puestos. Los caballos, sí.
La prueba de verdad es el 6 de septiembre
Si esta lectura es correcta, se comprueba sola y pronto. La siguiente carrera es Monza, el fin de semana del 4 al 6 de septiembre, el circuito más dependiente de la potencia del año. Es el examen que Hungría y Zandvoort no fueron.
Mi apuesta, y la dejo escrita antes de que se corra: si el chasis es lo que ha cambiado, Aston Martin volverá a estar fuera de los puntos en Monza y volveremos a oír que el fin de semana «no era para nuestro coche». Si aun así puntúan, entonces la actualización de Honda valía bastante más de lo que dicen los treinta caballos, y habrá que reescribir esto.
Publicaremos los porcentajes del Gran Premio antes de la carrera, como siempre, y el contraste después. Están todos en el marcador del modelo, con los aciertos y los fallos.